jueves, 27 de noviembre de 2014

Mujeres que no salen nunca en las portadas

En esta gran entrevista con un enfermo terminal el periodista señala, cuando habla de su mujer, que «habla como si ella diera ánimos al visitante y no al revés. Qué cosas. Por qué será que ninguna revista saca jamás a una mujer tan relevante como ella en su portada».

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El clamor de los indefensos

«No, no es posible ser pro-vida y al mismo tiempo olvidar el clamor de los pobres». Pero, sigue diciendo el cardenal Chaput, «en Estados Unidos, en 2011, más de un millón de niños fueron abortados. En ese mismo espacio de tiempo, unas 3 mil personas murieron de desnutrición. Cada una de estas muertes es una tragedia que exige nuestra atención y todos tenemos el deber de mirar más allá de nuestras fronteras nacionales hacia las necesidades de la justicia social globalmente. Pero en el contexto católico de Estados Unidos, se dan más de 300 veces más muertes cada año a causa del aborto que del hambre». Por tanto, en ese y en otros contextos tampoco es posible decir que uno defiende a los pobres si al mismo tiempo olvida el clamor de los niños abortados.

¿Chistes? de El Roto

Libro con ¿chistes? de El Roto.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Gustos naturales

En este artículo se habla de la mayor separación por géneros de los juguetes para niños y niñas. Supongo que esto tiene que ver con lo que se apunta en el programa noruego sobre la paradoja de la igualdad, acerca de que, cuanto menos discriminación por sexo hay en una sociedad, más fácil es que cada uno opte por lo que le gusta de modo más natural.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Sonidos visibles

Interesantes experimentos para visualizar ondas de sonido en superficies de arena o chorros de agua o gas (aunque esté demasiado espectacularizado y centrado en el autor para mi gusto).

domingo, 9 de noviembre de 2014

Piel de elefante

En nombre de la libertad de expresión tal vez no esté mal señalar, e incluso insultar del mismo modo, a quienes ofenden a otros en nombre de la misma libertad de expresión y, además, reprochan a quien se indigna su susceptibilidad, pues seguro que tienen piel de elefante.