jueves, 3 de marzo de 2016
Para lectores normales e inteligentes
Entrevista con Leila Guerriero, que termina así: «Yo pienso en un lector inteligente. Si leo a un periodista y me doy cuenta de cómo manipula la información, de cómo construye un texto o una opinión o de cómo construye una opinión con datos falsos, asumo que un lector normal, tan normal como yo, también tiene los elementos para darse cuenta de esta manipulación. A veces somos demasiado paternalistas con la gente y la gente no es estúpida, la gente se da cuenta de quién es quién cuando lee a determinados periodistas. No creo en ese discurso de que la gente es tonta y hay que preservarla de esta ponzoña de los malos periodistas, al contrario, creo que todos los países están llenos de gente inteligente».
miércoles, 2 de marzo de 2016
A veces hay artículos que se salen de lo común...
A veces hay artículos que se salen de lo común, como este Qué pedir y qué no pedir a los políticos, sobre las contradicciones que se dan en los votantes, en nosotros, entre las cosas que reclamamos a los políticos y las cosas que aceptamos. Por ejemplo: «en cuanto al sueldo, ya se sabe: deseamos tener en el ágora a los mejores, pero nuestro ideal sólo está completo si cobran como cobrarían los peores»; «queremos a nuestros políticos fuera de sus torres de marfil y también decimos quererlos fuera de la televisión de casa. Para cuadrar la incongruencia, luego damos a esos mismos programas audiencias millonarias»...
martes, 1 de marzo de 2016
Derecho a la blasmia
Derecho a la blasmia: «Comprendo mejor la blasfemia de los que creen en Dios, que, en esos casos, además, corre por su cuenta y riesgo. Pero quienes no creen, ¿por qué no blasfeman contra Thor o contra Tutatis? ¿Porque se ven ridículos? Una de dos, o creen un poquito más de lo que piensan o blasfeman por fastidiar al prójimo».
Boletín número 14, febrero de 2016
En bienvenidosalafiesta: notas de febrero. Quienes siguen los álbumes ilustrados no deben perderse La trilogía del límite. Álbumes magníficos, de distinto tipo, son La vaca Victoria y Felices sueños, camiones grandes y pequeños. Una novela infantil excelente es El regreso a los sauces. Dentro de la tendencia actual a recuperar antiguas novelas amables y valiosas vale la pena conocer La tierra de los abetos puntiagudos y Flores para la señora Harris.
En medium he puesto varias notas que ponen de manifiesto la tendencia de la que hablo al final del párrafo anterior: Novelas en paralelo con «clásicos» infantiles, Ediciones en 2015, en España, de más álbumes ilustrados «clásicos» (y 2), Ediciones en 2015, en España, de álbumes ilustrados «clásicos» (1), Una tendencia creciente: extensos álbumes de conocimientos, Ediciones recientes, en España, de otros diez libros infantiles antiguos (y 2), Ediciones recientes, en España, de diez libros infantiles antiguos (1).
En Primer cuaderno: notas de febrero. Destaco la entrevista en la que se habla de un sistema distinto para que los hijos sean lectores, y, en la misma línea del amor por la lectura y los libros, una reseña de la reedición de un gran libro: 84 Charing Cross Road.
En Segundo cuaderno: notas de febrero. Muchas notas jugosas. Una es la que cita El diario de la felicidad, otra la que explica la doctrina que se aprendía desde niño sobre la verdad, y otra más la que menciona un artículo sobre el igualitarismo de género en el lenguaje.
En medium he puesto varias notas que ponen de manifiesto la tendencia de la que hablo al final del párrafo anterior: Novelas en paralelo con «clásicos» infantiles, Ediciones en 2015, en España, de más álbumes ilustrados «clásicos» (y 2), Ediciones en 2015, en España, de álbumes ilustrados «clásicos» (1), Una tendencia creciente: extensos álbumes de conocimientos, Ediciones recientes, en España, de otros diez libros infantiles antiguos (y 2), Ediciones recientes, en España, de diez libros infantiles antiguos (1).
En Primer cuaderno: notas de febrero. Destaco la entrevista en la que se habla de un sistema distinto para que los hijos sean lectores, y, en la misma línea del amor por la lectura y los libros, una reseña de la reedición de un gran libro: 84 Charing Cross Road.
En Segundo cuaderno: notas de febrero. Muchas notas jugosas. Una es la que cita El diario de la felicidad, otra la que explica la doctrina que se aprendía desde niño sobre la verdad, y otra más la que menciona un artículo sobre el igualitarismo de género en el lenguaje.
sábado, 27 de febrero de 2016
La enseñanza en España
Entrevista con Ricardo Moreno Castillo sobre la situación actual de la enseñanza en España.
jueves, 25 de febrero de 2016
Hipertensos frenéticos
Frases tomadas de Elogio de la pereza. Como estas:
—Una de las primeras condiciones para el buen Gobierno es la de tener gobernantes con el espíritu ágil, el alma serena y el corazón en paz,
—¿Cómo queréis que funcione el mundo con todos esos seres hipertensos frenéticos?
—Una de las primeras condiciones para el buen Gobierno es la de tener gobernantes con el espíritu ágil, el alma serena y el corazón en paz,
—¿Cómo queréis que funcione el mundo con todos esos seres hipertensos frenéticos?
lunes, 22 de febrero de 2016
La doctrina que se aprende desde niño sobre la verdad
En esta entrevista con Germán Rueda, un historiador de la sociedad española desde mediados del siglo XVIII gasta 1930, le preguntan la diferencia entre la vida social de entonces y la de ahora. Responde:
«La vida social era diferente. Por ejemplo, había un valor hoy en crisis y que entonces se consideraba irrenunciable, sin fisuras: la verdad (la mentira no se aceptaba en ningún ámbito).
Aunque la verdad es un valor universal, en España estaba vinculada a la religión católica. Los españoles en un 99,81 % y las españolas en un 99,83 eran católicos. Al menos, esto era lo que reflejaba el censo de 1877. Eran católicos individualmente y en sociedad. Aunque posiblemente en la mayoría de los casos coincidiese, lo que es difícil de probar, una cosa es lo que cada español creyese y otra, lo que tenía que creer. Las costumbres que componían el código moral las administraban más bien los clérigos, pautados por los obispos, pero el cumplimiento de las reglas morales tenía como su principal valedor, además de la “conciencia” de cada individuo, el conjunto de la sociedad. La doctrina que se aprendía desde niño sobre la verdad era:
– Que no se debe mentir (decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar).
– La mendacidad (¿quién se refiere hoy a ella?) es el vicio de la repetición de la mentira.
– Por el contrario, el hombre recto debe vivir la virtud de la veracidad, la verdad (la conformidad de las palabras con nuestros pensamientos) de manera habitual.
– No es lícito mentir, aunque se puede callar la verdad para evitar perjuicios sin que haya derecho de exigirla.
Estas consideraciones llevaban a una sociedad en la que predominaba la franqueza sincera y prudente porque sin ella se haría “odiosa” la comunicación y las relaciones, desconfiadas y recelosas.
Todas estas ideas están documentadas en los catecismos del siglo XIX, que casi todos los españoles estudiaban o cuyas enseñanzas recibían en la “parroquia”. La sociedad velaba por ellas.
En la sociedad española actual, los obispos han sido sustituidos por los “obispos” y las “obispas” que aparecen en la televisión, que, sin duda, es la “escuela” y la “parroquia” donde aprenden los españoles la mayoría de las normas morales.
Por supuesto que quedan algunos aspectos sustanciales, entre otros, por solo citar dos: la alegría de vivir y la vida social en la calle.»
«La vida social era diferente. Por ejemplo, había un valor hoy en crisis y que entonces se consideraba irrenunciable, sin fisuras: la verdad (la mentira no se aceptaba en ningún ámbito).
Aunque la verdad es un valor universal, en España estaba vinculada a la religión católica. Los españoles en un 99,81 % y las españolas en un 99,83 eran católicos. Al menos, esto era lo que reflejaba el censo de 1877. Eran católicos individualmente y en sociedad. Aunque posiblemente en la mayoría de los casos coincidiese, lo que es difícil de probar, una cosa es lo que cada español creyese y otra, lo que tenía que creer. Las costumbres que componían el código moral las administraban más bien los clérigos, pautados por los obispos, pero el cumplimiento de las reglas morales tenía como su principal valedor, además de la “conciencia” de cada individuo, el conjunto de la sociedad. La doctrina que se aprendía desde niño sobre la verdad era:
– Que no se debe mentir (decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar).
– La mendacidad (¿quién se refiere hoy a ella?) es el vicio de la repetición de la mentira.
– Por el contrario, el hombre recto debe vivir la virtud de la veracidad, la verdad (la conformidad de las palabras con nuestros pensamientos) de manera habitual.
– No es lícito mentir, aunque se puede callar la verdad para evitar perjuicios sin que haya derecho de exigirla.
Estas consideraciones llevaban a una sociedad en la que predominaba la franqueza sincera y prudente porque sin ella se haría “odiosa” la comunicación y las relaciones, desconfiadas y recelosas.
Todas estas ideas están documentadas en los catecismos del siglo XIX, que casi todos los españoles estudiaban o cuyas enseñanzas recibían en la “parroquia”. La sociedad velaba por ellas.
En la sociedad española actual, los obispos han sido sustituidos por los “obispos” y las “obispas” que aparecen en la televisión, que, sin duda, es la “escuela” y la “parroquia” donde aprenden los españoles la mayoría de las normas morales.
Por supuesto que quedan algunos aspectos sustanciales, entre otros, por solo citar dos: la alegría de vivir y la vida social en la calle.»
viernes, 19 de febrero de 2016
jueves, 18 de febrero de 2016
miércoles, 17 de febrero de 2016
De «El diario de la felicidad»
Tres entradas, y ojalá haya más, comentando El diario de la felicidad: Nicolae Steindhart, Cómo enfrentarse a un mal no tan lejano, Los angelismos perfeccionistas.
lunes, 15 de febrero de 2016
sábado, 13 de febrero de 2016
viernes, 12 de febrero de 2016
Un infierno especial para algunas mujeres
Impresionate: Madeleine Albright diciéndoles a las mujeres que voten a Hilary Clinton y que, como no lo hagan, «There’s a special place in hell for women who don’t help each other!»
jueves, 11 de febrero de 2016
miércoles, 10 de febrero de 2016
Políticos que prefieren dividir y no unir
Un buen artículo: políticos que prefieren dividir y no unir, políticos que no dan libertad de voto a los miembros de sus propios partidos...
martes, 9 de febrero de 2016
Twitter en política y periodismo
Entrevistas con José Luis Orihuela sobre Twitter en política y periodismo. Dos respuestas:
—Una estrategia de comunicación basada en la mentira y la manipulación es una estrategia equivocada, no es comunicación y es mala política.
—Las mentiras y las manipulaciones tienen patas muy cortas en las redes sociales y funcionan como un bumerán.
—Una estrategia de comunicación basada en la mentira y la manipulación es una estrategia equivocada, no es comunicación y es mala política.
—Las mentiras y las manipulaciones tienen patas muy cortas en las redes sociales y funcionan como un bumerán.
sábado, 6 de febrero de 2016
viernes, 5 de febrero de 2016
Investigaciones en neurociencia
Entrevista con José Ignacio Murillo sobre las investigaciones en la neurociencia.
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